dissabte, 20 de desembre de 2008

i per acabar amb l'homenatge a La Voss, unes darreres notes de Julià Guillamon a La Vanguardia

Número uno
Julià Guillamon - 04/12/2008

Makaroff ha sacado un disco que juega con lugares comunes visuales y literarios

En 1982, Jordi Farràs La Voss del Trópico publicó el LP Capablanca.Es un disco muy de época. En una de las canciones, canta el estribillo: "Óyeme Carola, vete con la Nueva Ola". Las bandas new wave empezaban a sustituir a los combos de salsa en la programación de Zeleste y la Voss se declaraba despechado. La canción que da título al LP es una especie de presentación de Farràs, "la voz que resuena en la noche, cuando todos se van a dormir". "Sé el secreto de copas vacías, que la soledad deja tras de sí", dice. Y a continuación canta una estrofa que me sorprendió al comprar el disco, diez años más tarde, cuando las tiendas empezaron a liquidar el vinilo. "Soy la voz que vivió lo de antes, cuando había cantantes en los cabarets. Yo viví los instantes cruciales de jazz y de rumba que oyó la ciudad. Yo escuché con Silvet y Miralles, el ritmo en las calles al amanecer". Para terminar: "Yo también me eché el resto en Pedralbes cuando en esos lugares reinaba el placer. Camino de Esplugues, perdimos el norte buscando las notas que tuvieran que ver". Copas vacías, momentos cruciales, ritmo en las calles al amanecer: Barcelona aparece transfigurada gracias a la imaginación, Esplugues y Pedralbes se convierten en lugares míticos, como Las Vegas, el Bar Celeste o el Café Ñico de La Habana en Tres tristes tigres de Cabrera Infante. ...