dijous, 22 de gener de 2009

Fela Kuti (robat del blog de Quico Alsedo)

Tú serás mi 'führer', Fela Kuti

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15 de enero de 2009.- Lo digo siempre que puedo, me parece artículo de fe: los negros son superiores.


Y no sólo porque tengan la pirula más larga, que al parecer también (¿y esa encuesta según la cual los falos españoles miden 13 centímetros de media en ignición? Poquito, ¿no?).

No. Los negros son superiores, sencillamente, porque Fela Kuti era negro. Y ya está.

Si yo fuera pro apartheid a los blancos (que, hombre, tampoco es pa tanto), Fela sería mi 'führer'. Sin dudarlo. Habría que inventar la traducción al nigeriano de "sic, heil" no más.

En mi semanita navideña en Portugal estuvimos tres: mi chica, Fela y yo. En un momento de ofuscación, compré (tercer disco de pago en tres años) un recopilatorio suyo en Lisboa, y el coche se convirtió rápidamente en una tonante batidora 'afrobeat'.

Lo compré porque había más. El disco venía con propina: el documental 'Music is the weapon', que cuenta esquemática pero muy vívidamente el compromiso político de un músico que, si se llega a amoldar a los cánones occidentales, sería hoy un dios occidental. Pero no le salió de sus negros cojones (imagino que lo serían): prefirió ser un artista de verdad (por ejemplo, cuando grababa un tema dejaba de tocarlo, con el único propósito de no repetirse) y convertirse en dios auténtico.

Su música es tan poderosa e hipnotizante como accesible: basta dejarse llevar por esos torrentes de ritmo, diálogos a voz en grito y afromelodías en trance, y uno de pronto se imagina bailando con un taparrabos en torno a la marmita en la que Tintín es cocido a fuego lento para la merienda.

Sus larguísimos mantas son intensamente aromáticos. Hay efluvios de jazz, de funk, de cantos atávicamente africanos, de psicodelia aterciopelada. Sus vientos son la más dulce brutalidad. Su voz, mineral. Es como viajar a África sin viajar a África. Uno no quiere que se terminen nunca.


También está su compromiso político, pero primero quiero hablar de otros compromisos: ¡el muy torete estuvo casado en los años 70 con una treintena de pibas A LA VEZ! Menudo máquina.

Y su historia (todo sobre Kuti es en verdad tan inacabable como sus propias canciones). Hijo de un maestro probritánico y una activista feminista, Fela (Nigeria, 1938) fue educado a la inglesa y enviado a estudiar a Londres a los 19. Allí, prefirió la música al té y comenzó a dar forma al 'afrobeat', esa apisonadora por él inventada, la prima afro de las cabalgatas rítmicas de James Brown.

Pero se cruzó la política (el XX, el siglo más sangriento de la Historia). Apenas estuvo 10 meses en los USA en 1969, pero el impacto de los Panteras Negras y el Black Power sobe él fue total, como se cuenta en 'Music is the weapon'. Fue práticamente deportado a su Nigeria natal, y allí convirtió su música en un auténtico proyectil contra el postcolonialismo, la corrupción y la pobreza. Quiso ser, y me dejo de geopolíticas, un Simón Bolivar afromusical. Tanto, que el ejercito nigeriano arrasó su estudio en los 70 y le hirió gravemente.

Se presentó dos veces a la presidencia, las dos veces perdió. Murió de sida en 1997. En toda su vida declaró, asegura wikipedia, 356 veces ante la Justicia. Y volvió loco a su público 356 millones de veces más.

Qué coño, los negros son evidentemente superiores. Así pues, Obama, sálvanos.